El
contexto de la escuela representa el marco en el que se desenvuelven los
actores educativos. Éste es importante para comprender por qué algunas
actividades o acciones
tienen menor o mayor posibilidad de implementarse
En
el primer semestre tuve mi primer acercamiento al jardín de niños José Luis
Ordáz López, donde estuve asignada al grupo de 2° C. Al ser segundo año, todos
los alumnos eran de 4-5 años, en total eran 7 alumnos de los cuales 4 eran niños y 3
niñas, y desafortunadamente solo tuve la oportunidad de conocer a 4 ya que
ninguna niña asistió a clases cuando asistí.
Lo
que se nos asignó observar más, fueron el contexto externo, e interno; en
cuanto al primro, el Jardín de Niños estaba ubicado en Carlos Cruz #1157
esquina Miguel Ángel de Quevedo, Col. 21 de Abril, Veracruz, Ver., en la zona
escolar 102, con clave 30EJN0129D, cerca de avenidas muy concurridas como
Circunvalación, Cuauhtémoc y Juan Soto. Además, cerca del Jardín de Niños se
pudo apreciar que había todo tipo de micronegocios como papelerías, había una
pollería, un pequeño bazar, un gym, lavandería, entre otros y hablando de macro
negocios, también los había, como la panadería, restaurantes, dos hoteles, una
pequeña unidad médica llamada Sinaí, etc.
Respecto
a los servicios con los que contaban las estructuras cercanas nos dimos cuenta
de que casi todas las estructuras contaban con luz propia, por dentro y por
fuera, había veladores y obtuvimos la información de que todas tenían los
servicios básicos por lo que se llegó a la conclusión de que la zona se hallaba
en un nivel socioeconómico medio alto por la amplia gama de negocios y
servicios a los que tenían fácil acceso.
Respecto
al contexto interno, éste tiene el propósito de exponer las características con
las que contaba el plantel escolar asignado, para poder conocer de esta forma
el ambiente en el cual se desarrollan los alumnos en su etapa de aprendizaje.
A la entrada de la escuela, se podía encontrar una
cocina; junto a ella la dirección donde había dos escritorios y los respectivos
archiveros para los documentos de los niños. Al terminar el pasillo se podía
ver una explanada con la función de patio cívico.
Los salones presentaban la misma estructura al
exterior y al interior contaban con piso de loseta. Poseía diez aulas para los
grupos, un aula de cantos y juegos, así como un aula donde guardaban material
de educación física, sin embargo, el área donde los niños acudían a la clase
constaba de una explanada de cemento al aire libre. Y por último una biblioteca,
la cual necesitaba mantenimiento.
A
pesar de no tener gran cantidad de áreas verdes, alrededor de los salones, así
como en las diferentes explanadas, había presencia de más de diez árboles,
entre los cuales pude diferenciar ficus y mangos; así como una sábila. No
contaba con una fauna propia, sin embargo, gracias a los árboles y las pequeñas
áreas verdes, se tenía la presencia de aves, iguanas y algunos insectos como
mariposas.
La
institución contaba con talleres como gimnasia, seguridad y emergencia y un
programa de lectura en proceso.
El aula del grupo que se me asignó estaba organizada
en varias secciones, cada una con un propósito distinto, junto a la puerta
principal había una especie de librero del lado del pizarrón donde se guardaban
los libros de trabajo de los niños, hacia el lado opuesto comenzaba el área de
útiles escolares, con muchas cubetitas con los materiales de cada niño, así
como materiales extras a parte como tijeras o pegamento; había un estante al
lado que se volvía el área de construcción, donde había diversos juegos donde
se le incentivaba al alumno a hallar el
espacio correspondiente a cada figura e insertarla, así mismo había varias
charolas llenas de materiales para que construyeran lo que quisieran con
bloques gigantes, etc.
Como último dato, me gustaría retomar la actitud de
los niños, la cual considero que era muy apática hacia la clase (a excepción de
un pequeño) lo cual probablemente se debía a la actitud de la docente a cargo
del grupo ya que todos los niños me dieron la impresión de ser kinestésicos, lo
que significa que les gusta tocarlo todo, son inquietos y en ocasiones les
cuesta concentrarse por lo cual necesitan sentirse involucrados en lo que están
aprendiendo, y considero que la docente a cargo del grupo no usaba las
herramientas apropiadas para ayudar a los niños a ampliar sus conocimientos ya
que los trataba como si fuesen auditivos, cuando claramente no lo eran,
probablemente lo mejor para ellos, hubiese sido una clase más dinámica, con la
implementación de las famosas pausas activas para que así los niños pudiera
sacar la energía que tienen acumulada y la clase sea más dinámica, también se
podría hacer uso de la música que les motivara a hacer pequeños ejercicios o
que fuera música con una finalidad educativa.
Primera
planificación e intervención en la práctica:
Realmente
considero que lo difícil en esta primera “clase” con los niños no fue llevarla
a cabo, sino el armar la planificación ya que pensé que seria algo sencillo,
pero en realidad se requiere llenar todo un formato con muchos puntos
específicos donde se detalle todo lo que se hará en clase.
Cuando
llegó el gran día de llevar a cabo mi actividad, sentí muchas emociones, como nervios,
emoción, felicidad, pero también de desilusión, ya que aunque tuve la
oportunidad de hacer mi “primera” intervención en clase contándoles un cuento a
los pequeños, por otro lado me llevé una gran decepción con la maestra tutora
que me tocó.
Cuando
les iba a narrar el cuento la maestra tutora se fue del salón dejándome sola,
lo cual sinceramente me relajó mucho ya que estaba nerviosa de contar el cuento
delante de otras personas
Ya
que estuve sola senté a los niños en forma de media luna en el suelo y les
empecé a relatar el cuento gigante que preparé para ellos, afortunadamente me
recordaban y fue sencillo que agarraran una total confianza, estuvieron muy
atentos y de los cinco que eran, dos respondieron a todas las preguntas que les
iba planteando.
Ya
finalizado el cuento, les puse una actividad a los niños, de decorar y pintar
un pinito de madera, lo cual nos llevó bastante tiempo, pero fue muy divertido irles
explicando paso a paso; primero pintaron, cuando terminaron les di papelitos
para que escribieran su nombre con ayuda del portador de texto mientras se
secaba la pintura, ya cuando escribieron sus nombres con algo de ayuda, les di limpiapipas
y lentejuelas para decorar los pinitos.
En
general disfruté mucho poder estar con ellos como si ya fuera su maestra y espero
con ansias mi próxima intervención.
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